Fita · Control de costes

El margen de la obra, hoy

El resultado de una obra se suele conocer meses después de acabarla, cuando el gestor cierra los números y ya no se puede hacer nada. Fita compara lo que has vendido con lo que está costando de verdad —pedidos, material extra y horas de cada operario— mientras la obra está viva. Si la desviación crece, sale un semáforo, y todavía queda margen para hablar con el cliente o cambiar algo.

Venta · 38.400 €
Coste previsto · 27.264 €
Coste real · 28.910 €
Desviación · −6 % ⚠
Margen actual · 24,7 %
El problema

«La obra ha ido bien» no es un dato

Un taller que factura bien puede estar perdiendo dinero en tres de cada diez obras y no saberlo, porque las buenas tapan a las malas en el total del año. Y cuando al final se descubre que una obra fue mal, ya no se puede aprender gran cosa: nadie recuerda si fue por las horas de más, por el material extra o porque se presupuestó bajo para conseguirla. El problema no es la contabilidad, que llega correcta; es que llega tarde y agregada.

Las horas de más no se cuentan

Los tres días extra que se quedaron en el montaje no están en ningún papel. Son el coste que se come el margen más a menudo y el que menos se registra.

El material extra desaparece

Los remates que se compraron sobre la marcha entran por caja o por una factura pequeña y nunca se imputan a la obra que los consumió.

Se sabe al final

Y al final no hay decisión posible. La información sirve si llega mientras la obra está abierta.

Qué hace

Cuenta de resultados por obra, en directo

1

La venta es la que se ha aceptado

No la del primer presupuesto: la de la oferta que el cliente ha firmado, con sus modificaciones. Es la única cifra contra la que tiene sentido comparar.

2

El coste previsto sale del margen objetivo

Si presupuestaste con un 29 % de margen, el coste previsto de esa obra es el 71 % de la venta. Ese es el número que no se puede pasar.

3

El coste real se va sumando solo

Los pedidos a proveedor, el material extra que se compró sobre la marcha y las horas trabajadas de cada operario a su coste por hora. Nada de esto se teclea aparte: viene de las compras y de los cierres de fase.

4

Las horas entran al cerrar cada fase

Al marcar una fase acabada se apuntan las horas de cada persona que ha trabajado en ella y el material que ha hecho falta de más. Es el momento en que alguien lo recuerda de verdad, así que es el momento de preguntarlo.

5

Coste por hora de cada operario

No un precio medio del taller: cada persona tiene el suyo. Dos obras con las mismas horas cuestan distinto según quién las haya hecho, y eso cambia el margen.

6

Desviación y semáforo

La diferencia entre el coste previsto y el real, en euros y en porcentaje, con un semáforo que se pone en ámbar antes de que sea grave. Se calcula cada vez que se mira: no hay un número guardado que se quede viejo.

7

Alertas donde se ven

Una obra que se pasa del coste o un margen que cae por debajo del mínimo aparecen en el panel de inicio y generan una tarea. Enterarse no depende de que alguien entre a mirar esta pantalla.

Para qué sirve saberlo

Lo que cambia cuando tienes el número

Presupuestar el año que viene con las horas que se tardan de verdad, no con las que se creía.

Detectar el tipo de trabajo que siempre sale mal y decidir si se sube de precio o no se hace.

Justificar un extra al cliente con el desglose de lo que ha costado, no con una sensación.

Cortar a tiempo: una obra que se está torciendo se para o se renegocia mientras se puede.

Cerrar el año sabiendo qué obras han ido bien y por qué, en lugar de solo el total.

Los importes se calculan cada vez que se abre la pantalla, no se guardan. Es más lento de programar y evita el problema clásico de estos informes: un número que se quedó grabado en marzo y que ya nadie sabe de dónde salía.

Así se ve

La economía de una obra en curso

Una obra a mitad de camino: venta, de dónde sale el coste real hasta hoy —pedidos, material extra y horas imputadas— y la desviación frente al coste previsto por el margen objetivo.

Una obra a mitad de camino: venta, de dónde sale el coste real hasta hoy —pedidos, material extra y horas imputadas— y la desviación frente al coste previsto por el margen objetivo.

Preguntas frecuentes

Dudas

No, y no lo pretende. Tu gestor sigue llevando la contabilidad oficial. Esto es control de gestión: te dice cómo va cada obra ahora, con el detalle que la contabilidad no tiene y meses antes de que ella lo pueda decir.

No hace falta un sistema de fichaje. Las horas se apuntan al cerrar cada fase, por operario, que es cuando alguien las recuerda. Si ya tienes control horario, se pueden meter esos datos en lugar de apuntarlas.

Lo pones tú en la ficha de cada recurso y solo lo ve quien tiene permiso. Lo habitual es usar el coste de empresa por hora, no el salario bruto, para que el número sirva para decidir.

Sí, en el panel de inicio, con las obras que se están desviando arriba. Y la ficha de cada obra tiene su propia pestaña de economía con el detalle de dónde se ha ido el dinero.

Solo los roles que tú decidas. El taller no ve costes ni márgenes ni precios de venta; entra a la parte que le toca y esta pantalla no existe para él.

Sigue por aquí

De dónde salen las cifras

Presupuestos

La venta y el margen objetivo, que son el punto de comparación de todo lo demás.

Compras y albaranes

El material pedido y el extra, imputados a la obra que los ha consumido.

Planificación de equipo

Quién ha trabajado en cada fase, que junto con su coste por hora da la mano de obra real.

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